Las Hermanas y Hermanos del Triángulo Palmira Luz hacemos nuestro y compartimos el comunicado de la GLSE (Gran Logia Simbólica Española), organización masónica en la que estamos encuadrados, acerca del drama humanitario que supone la victoria de los Talibanes y su fundamentalismo religioso.

Afganistán: Comunicado de la Gran Logia Simbólica Española

Desde la Gran Logia Simbólica Española queremos expresar nuestra repulsa ante la gravísima situación que está viviendo el pueblo de Afganistán con la llegada al poder del grupo radical talibán.

La desesperación y el desamparo que sufren miles de personas en suelo afgano debe obtener una respuesta clara y firme en el resto del mundo.

Los gobiernos y las sociedades democráticas deben ofrecer asilo a los miles de refugiados afganos que han visto cómo sus vidas han quedado truncadas y sus destinos marcados por el fundamentalismo religioso que no hace otra cosa que ahogar las libertades. La francmasonería defiende un mundo libre, igualitario y fraterno para todos los seres humanos: es nuestra obligación como sociedad responder con hechos y no solo con palabras ante esa divisa.

Los derechos de las mujeres y niñas se verán especialmente cercenados cuando culmine este proceso de toma de poder por parte de los radicales. Una vez más, las primeras en ser subalternizadas y sometidas serán las mujeres, una vez más la pérdida de las libertades tendrá su cara más cruel sobre sus cuerpos y sus vidas. Es por eso que, desde la Gran Logia Simbólica Española, condenamos también las actitudes que deciden mirar hacia otra parte: los derechos de las mujeres y niñas tienen que situarse en el centro de las preocupaciones de los gobiernos y las instituciones.

Finalmente, nos gustaría recordar que la francmasonería persigue la progresiva emancipación de la sociedad y a aspira a una sociedad justa e igualitaria. Los retrocesos en libertades y derechos que estamos viendo en Afganistán nos alejan de ese objetivo, por eso desde nuestra Gran Logia instamos a los gobiernos e instituciones a pasar a la acción en la defensa de la dignidad de las mujeres y niñas, a dar asilo a los miles de refugiados y a ser firmes contra el fundamentalismo religioso. Es tiempo de la política de los hechos.

 Xavier Molina Figueras, Serenísimo Gran Maestre de la Gran Logia Simbólica Española