El presente artículo es un resumen de varias conferencias dadas sobre el tema en Valencia y Zaragoza, ante la necesidad de aclarar algunos prejuicios que por parte de la izquierda se tiene hacia la masonería.

No se trata de un trabajo histórico, ni periodístico, ni de investigación, si no una reflexión sobre la influencia que la masonería pudo tener en un determinado momento histórico (finales del S.XIX principio del S.XX) sobre el anarquismo y el movimiento obrero.

Simplemente se pretende transmitir un punto de vista sobre lo que la masonería, como sistema organizativo por un lado y como referente ético por otro, aportó a la consolidación del movimiento obrero como tal y al movimiento organizativo libertario y democrático en general.

Cuando en 1717 se constituye en Inglaterra la primera Logia masónica especulativa, ni siquiera existía el concepto de obrero, si bien podemos afirmar que está masonería especulativa, la que hoy tenemos, es heredera de la masonería operativa, la cual se remonta en el tiempo y se caracterizaba, sobre todo, por ser una organización creada para la defensa de los intereses de unos colectivos determinados, básicamente artesanos de la piedra, pero también de otras actividades. En este sentido podemos citar “Las Constituciones de los masones de Estrasburgo, 1459, en las que ya se reglamentaba, por cuenta de los propios interesados, el oficio de constructores.

Con la Revolución Industrial, finales del XVIII a principios del XIX, cuando la masonería especulativa llevaba ya casi un siglo, empieza a aparecer el concepto de obrero, si bien el concepto de clase obrera, como tal, no empezó a utilizarse, por lo menos en castellano, hasta la segunda mitad del S. XIX. A raíz de esta Revolución Industrial, es en Inglaterra donde empiezan a crearse las primeras cofradías y hermandades tomando como referencia, precisamente, las logias operativas medievales.

Es precisamente un masón, Pierre-Joseph Proudon, uno de los padres del pensamiento anarquista y el movimiento asociativo de los trabajadores.

Es entre 1830 y 1850 cuando se empiezan a fundar las primeras asociaciones obreras en Europa. En 1864 se funda la 1ª Internacional, siendo sus fundadores mas conocidos Marx, Engels, Bakunin…, entre otros.

Como sabemos, pronto surgen diferencias entre las diferentes formas de concebir la lucha y conquistas obreras,  por un lado los partidarios de partidos políticos centralizados y la conquista del poder del Estado, con Marx a la cabeza y por otro, con Bakunin al frente, los que rechazan el poder centralizado y están a favor de la defensa del federalismo y la autogestión.

Son estos últimos, los que en 1922 refundan la 1ª Internacional, también llamada AIT (Asociación Internacional de Trabajadores), de corte anarcosindicalista. Entre ellos nos encontramos con que tanto Bakunin (de origen ruso), como Malatesta (italiano), como Anselmo Lorenzo (español) son masones.

Entre finales del S.XIX y principios del S.XX, entre los precursores y defensores de estas ideas anarquistas que defienden ideales como el librepensamiento, la laicidad, la autogestión, el apoyo mutuo…, nos encontramos figuras como Proudhon, Bakunin, Louise Michel, Elisée Reclus, Malatesta, Fermín Salvochea, Ferrer i Guardia, Teresa Claramunt, Anselmo Lorenzo, Elena Just… y un largo etc., todos ellos masones. ¿Es esto una casualidad?

¿Es una casualidad que el logotipo de la sección española de la AIT fuera, ni más ni menos, un nivel con su correspondiente plomada, exactamente igual que un determinado símbolo masónico, dando origen al actual símbolo anarquista de la “A” dentro de un círculo?

 

 

 

¿Es una casualidad que el saludo anarquista se parezca tanto a cierto gesto de un Maestro Masón?

 

Pero… ¿Cómo pudo influir la masonería en estos movimientos sociales? Desde luego no de una forma organizada, orgánica o llamémosle conspirativa, esto queda descartado, no hay ningún dato que nos lleve a pensar ello. ¿Entonces cómo?

La masonería pudo influir de diferentes formas:

  • En primer lugar, por las ideas filosóficas que le son propias, por sus conceptos de Libertad, Igualdad y Fraternidad, que desde hacía casi dos siglos llevaban impregnando a la sociedad, al igual que lo hicieron con la Revolución Francesa. Los conceptos anarquistas de librepensamiento, apoyo mutuo, autogestión, respeto al individuo…, emanan, ya que son posteriores, del ideal masónico.
  • En segundo lugar y no por ello menos importante, porque las Logias fueron en muchos casos, escuelas de los que posteriormente serían miembros activos del movimiento obrero.

Valga como ejemplo la figura de Anselmo Lorenzo, que fue miembro fundador de la AIT (Asociación Internacional de Trabajadores), miembro activo de su sección española y miembro activo y comprometido con su Logia “Los Hijos del Trabajo” en Barcelona.

Anselmo Lorenzo era un trabajador sencillo y humilde, con inicialmente poca formación, que se inició con 42 años y que no cabe duda que la masonería le ayudó en su progreso intelectual, en su logia “Los Hijos del Trabajo” llegó a ser Orador y Venerable Maestro, también fue Oficial de la Gran Logia Provincial de Catalunya y por cierto, esto como anécdota, fue un gran defensor de la incorporación de la mujer a las Logias, en total igualdad de condiciones.

  • Otro elemento sería la propia estructura organizativa de la masonería, federal y asamblearia, que sin ninguna duda sirvió de referencia para la creación de las primeras organizaciones obreras de corte libertario.
  • Por otro lado, una influencia muy peculiar y concreta que tuvo la masonería sobre el anarquismo fue el interclasismo de la masonería. La masonería era y es interclasista, no diferencia por condición social, mientras que lógicamente un movimiento obrero es clasista por definición, sin embargo aquí es donde vemos una gran diferencia entre los movimientos obreros herederos de la 1ª Internacional AIT que lo que aspiran es a un mundo de hombres libres, si estado, sin dictaduras. Del resto del movimiento obrero, liderado inicialmente por Marx que a lo que aspiran es a un estado con un poder fuerte y una dictadura del proletariado.

En los primeros, en la AIT, se ve desde luego una sutil influencia del ideal masónico. Donde si se ve una mayor influencia es en el anarquismo no vinculado directamente al movimiento obrero.

Como ejemplo se puede citar la gran obra inacabada del Francesc Ferrer i Guardia, “La Escuela Moderna”. En este modelo educativo, Ferrer no sólo defendía la coeducación de ambos sexos, si no la coeducación entre las diferentes clases sociales. Decía que si las personas se educaban desde niños en la igualdad, juntos, sin distinción de sexos, ni clases, el futuro sería mas igualitario. Hay que decir que Ferrer i Guardia tuvo grandes apoyos de organizaciones masónicas tanto francesas (GODF), como belgas (GOB).

No me cabe duda de que la masonería, a través de sus diferentes organizaciones masónicas en Europa tuvo mucho que ver en la difusión del anarquismo, sirviendo como elemento de contacto entre sus diferentes miembros.

Citemos algunos ejemplos:

  • Léo Campion, franco-belga, librepensador, antimilitarista, libertario y masón, estuvo en contacto en Bélgica con los anarquistas Durruti y Ascaso, de este último se duda si llegó a ser iniciado masón. Interesantes las palabras de Léo Campion acerca de su iniciación masónica, leo textualmente:

“Fui iniciado masón el 7 de abril de 1930 (a los 25 años). El mismo día que Voltaire. Pero no el mismo año. Mi Logia Madre se llamaba Los Amigos Filántropos del Gran Oriente de Bélgica al Oriente de Bruselas. Una sociedad iniciática, basada en la libertad, la tolerancia y la hermandad, solo podía atraerme y seducirme. La masonería me ha traído mucho. Yo probablemente me hubiera realizado sin ella, pero menos completamente y menos profundamente.”

También dijo que la masonería era la única organización en la que un anarquista se podría sentir agusto.

  •  Malatesta, masón italiano, que se consideraba así mismo discípulo de Bakunin, también masón, tuvo a su vez un estrecho contacto con el anarquista y masón gaditano Fermín Salvochea.
  • Elena Just (de Simb.·. Palmira Luz), anarquista y masona valenciana, estuvo en contacto con Teresa Claramunt, masona y anarquista catalana.
  • El propio Ferrer i Guardia, contó para su proyecto de la Escuela Moderna, con los también anarquistas y masones Élie y Élisée Reclus, estos últimos a su vez coincidieron en la Comuna de París con Louise Michel, también masona y anarquista.

Son solo algunos ejemplos, lo que es cierto es que la vinculación entre masones que a su vez fueron anarquistas fue muy estrecha en toda Europa y en España en particular.

Es necesario hacer hincapié en que aunque se ha nombrado a personajes ilustres, unos más conocidos, otros menos, la historia se ha hecho entre muchos más.

Como homenaje a esos otros masones y anarquistas que no han pasado a la historia, es de justicia citar a algunos de ellos:

  • Vicente Ballester Tinoco. Nacido en Cádiz el 13 de junio de 1902, miembro activo de la CNT. En 1926 es Iniciado en la Logia “Fermín Salvoechea”, con el nombre simbólico de Germinal, el 19 de septiembre de 1936 es fusilado por los fascistas españoles junto a un zapatero que le había dado cobijo en su casa.
  • Miguel José Alcrudo Solorzano, afiliado a la CNT y miembro de las Logias Constancia, 16 y Moncayo, 53 de Zaragoza, licenciado en medicina y cirugía, ejecutado por el fascismo el 30 de septiembre de 1936.
  • Ramón Acín. Pintor, escultor, periodista… Fusilado por los fascistas en Huesca el 6 de agosto de 1936.

Son solo tres ejemplos, hay decenas de masones, anarquistas que fueron exiliados, encarcelados… fusilados.

Como hemos dicho al principio, el objetivo de estas letras es que sirvan para despertar la curiosidad sobre este tema en concreto y sobre la influencia real que la masonería puede haber tenido, a través de la Historia, en la evolución social de la Humanidad y sobre todo en la que pueda tener en el presente y en un futuro.