Rito Francés

 

Breve Historia

 

En los inicios de la Francmasonería, allá por el 1717, el Rito no era ni “Moderno”, ni “Francés”, ni “Escocés”, ni “Antiguo” ni “Aceptado”, era el rito, sin más. Es en 1751, cuando se crea en Londres la Gran Logia, que se denominó la de los “Antiguos” en oposición a la ya creada anteriormente de los “Modernos”, que se empieza a hacer esta distinción. Paradojas… los llamados “Modernos” eran más antiguos que los llamados “Antiguos”.

En resumen… La 1ª Gran Logia de Londres fundada en 1717 fue llamada más tarde « Gran Logia de los Modernos » por la Gran Logia rival fundada posteriormente, 34 años después, en 1751, que se autoproclamó «Gran Logia de los Antiguos».

Entre este periodo, hacia 1725, la Francmasonería especulativa se implanta en Francia con la llegada de británicos que emigran por razones políticas y/o religiosas, llevando con ellos los rituales de la 1ª Gran Logia de 1717, es decir el de los “Modernos” que como ya hemos dicho es como se les llamará a partir de 1751. Es pues este Rito el que se desarrolla en Francia, convirtiéndose mas tarde en el Rito Francés.

El Rito Francés ha sabido conservar en los aspectos fundamentales los usos de origen, eso si con sus formas específicas, variaciones y evoluciones, es el Rito más antiguo practicado en Europa continental, contando con la ventaja de tener su fuente originaria en aquello que se practicaba en la época de las Constituciones de Anderson, allá por 1723, proviniendo de los que recibieron el nombre de “Modernos”, lo que le confiere una legitimidad y regularidad incontestables.

No es nuestra intención contraponer el Rito Francés a ningún otro Rito, sería totalmente estéril, pero tampoco habría que caer en el error de pensar que todos son lo mismo, cada Rito tiene su razón de ser y cada uno contiene sus claves simbólicas y filosóficas con las cuales cada masón o masona se puede identificar.

Por otro lado, decir que el Rito Francés al igual que los otros Ritos, tiene también lo que podemos llamar grados filosóficos, que en este caso se llaman Ordenes de Sabiduría, representados en España por el Gran Capítulo General de España del Rito Francés.

 

Un Rito Humanista, Liberador y Laico

 

«La Razón y el Sentimiento no tienen obstáculo alguno», donde «La tolerancia es nuestra Ley, el rigor es nuestro método, la búsqueda de la verdad nuestro objetivo».

Un Rito vivo enriquecido con los valores masónicos del Siglo de las Luces, donde se reemplaza la invocación a la gloria del «Gran Arquitecto Del Universo», por el trabajo al «Progreso de la Humanidad». Un Rito humanista que profundiza en la «Libertad absoluta de conciencia», donde se puede creer en un ser supremo, o no creer, considerando las concepciones metafísicas como pertenecientes al ámbito exclusivo de la apreciación individual de sus miembros, que se niega a efectuar cualquier afirmación dogmática y que da una importancia fundamental a la Laicidad.

Un Rito donde la etnia, la religión, la profesión, la posición social, el grado de instrucción, el nivel de cultura…, no cuentan, solo cuenta el valor moral de cada uno.

Un Rito donde el masón adquiere un compromiso con la mejora de la sociedad.